martes, 21 de enero de 2014

Olvido y Reparación. José Guimón. 28 de Noviembre de 2013.


El pasado 28 de Noviembre recibimos a José Guimón, Catedrático de Psiquiatría de la EHU-UPV.

Su presentación corrió a cargo de nuestro Dilentante Jose Mª Ayerra quien glosó la figura del ponente con profusión de datos y alguna anécdota personal, como la del hotel de Nueva York, cuyos detalles generaron una mínima controversia fácilmente disculpable toda vez que, como indicó Jose Guimón en un momento de su amena charla, a los seres humanos la memoria se nos hace menos vívida con el tiempo.

La disertación, con el telón de fondo de la última publicación del ponente, “Olvido y Reparación”, opúsculo íntimo y personal según sus palabras, giró en torno a la violencia y sus consecuencias psicológicas para, finalmente tratar de dar respuesta a un sugestivo interrogante ¿es posible olvidar?

Nos explicó José Guimón que hoy en día hay menos violencia que en la antigüedad, las personas agresivas no son necesariamente enfermos mentales y sólo una pequeña parte de estos cabe calificar de peligrosa.

A continuación relató que a partir de la guerra de Vietnam se han empezado a estudiar las consecuencias psicológicas de la violencia, tanto sobre las personas que la han sufrido como sobre sus causantes, llegándose a la conclusión de que en todos los casos puede apreciarse la existencia de ansiedad, síndrome de estrés postraumático y trastornos de adaptación.

José Guimón expuso que una vez padecido un episodio de violencia cabe aprender a convivir con él y, en cierta medida, mitigar su recuerdo, para lo cual la medicación juega un papel importante.

A lo largo de la charla también hizo referencia a los medios que la Humanidad, a través de los siglos, ha utilizado para tratar de reconfortar a las personas que han sufrido algún episodio de violencia, desde el castigo físico a la reclusión y la reparación económica.

Finalmente, tuvo unas palabras acerca de la violencia de Estado y la necesidad de que en estos casos se lleve a cabo una reparación simbólica que debe pasar por el reconocimiento público de lo acontecido, la búsqueda de los culpables y la devolución de la dignidad a las víctimas a través de monumentos, dedicatoria de calles, recuperación de osarios …

Y aquél interrogante inicial tuvo su respuesta: no es posible olvidar por completo una situación de violencia.